¡Esta es una revisión vieja del documento!
Proceso constituyente
Constituyente es un término que deriva del latín, pues es fruto de la unión de varios componentes de dicha lengua: el prefijo “con-“, que es equivalente a “junto” o “todo”; el verbo “statuare”, que es sinónimo de “establecer”; el sufijo “-ente”, que puede traducirse como “agente” o “el que realiza la acción”
Un proceso constituyente es el proceso fundacional por el cual un Estado democrático propone la creación o modificación integral de su texto constitucional según la voluntad o exigencias de los ciudadanos.
Podría entenderse como la máxima revolución pacífica (democrática) mediante la cual se rediseña el marco institucional del estado y la forma de gobierno del mismo así como la relación de los anteriores con los territorios que componen la nación, bajo el sometimiento de la voluntad popular
Características básicas que lo diferencian de cualquier otro proceso no democrático:
El grado de implicación y de vinculación directa del pueblo a lo largo del proceso deberá quedar sujeto a la voluntad del poder constituyente, ya sea mediante mecanismos totalmente representativos (delegación plena en los constituyentes electos), ya sea mediante mecanismos mixtos de representación y participación directa del pueblo. Este último sistema puede resultar útil en democracias “pequeñas”, entendiendo pequeño como número reducido de habitantes que la conforman. Podríamos referirnos al reciente caso de “Islandia”
Juan Sánchez Ibarbia