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Violencia Doméstica

Introducción

En las últimas décadas la Violencia Doméstica ha ido adquiriendo gran relevancia en los países industrializados. Este es un problema de grandes dimensiones que afecta a gran parte de la población. En principio la familia esta asociada con el concepto de amor, seguridad y comprension, pero ¿qué ocurre cuando pasa todo lo contrario? pues que nos encontramos ante la Violencia Doméstica.

Concepto de Violencia Doméstica:

La violencia familiar o doméstica es la que se produce dentro del seno de la familia. Para ser más precisos definimos la violencia doméstica como “los malos tratos o agresiones físicas, psicológicas, sexuales o de otra índole, infligidas por personas del medio familiar y dirigida generalmente a los miembros más vulnerables de la misma: niños, mujeres y ancianos.”

Comprende todos aquellos actos violentos, desde el empleo de la fuerza física, hasta el acoso o la intimidación, que se producen en el seno de un hogar y que perpetra, por lo menos, a un miembro de la familia contra algún otro familiar. Junto con la violencia doméstica o familiar se suele identificar también la:

-Violencia de género: Este término hace referencia a la violencia específica contra las mujeres, es ejercida por los esposos o novios, es decir con personas que con las que mantienen una relación afectividad, utilizada como instrumento para mantener la discriminación, la desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres. Comprende la violencia física, sexual y psicológica incluidas las amenazas, la coacción, o la privación arbitraria de libertad, que ocurre en la vida pública o privada y cuyo principal factor de riesgo lo constituye el hecho de ser mujer. La OMS lo equipara con la violencia en la pareja.

-Violencia hacia los niños o menores e incapacitados: Claramente los menores muestran inferiores recursos para defenderse de lo que lo haría un adulto. En ocasiones se trata de golpeadores que fueron maltratados en la propia infancia, al intervenir patrones de repetición de los modelos de crianza parentales en los diferentes tipos de castigo administrado a sus hijos, pero no ocurre de este modo necesariamente.

La Violencia Doméstica es considerada un problema de salud pública de primer orden por organizaciones internacionales y gobiernos. La ONU en 1995 establece entre sus objetivos estratégicos la lucha contra la violencia contra las mujeres.

Los riesgos para la salud de las víctimas tanto a nivel físico como psicológico, y el impacto emocional que genera esta situación es un factor de desequilibrio para la salud mental, tanto de las víctimas como de los convivientes.

Características de la víctima

La Violencia Doméstica se produce a través de todas las líneas de raza, género, cultura, nacionalidad, orientación sexual, clase social y edad. Cualquiera puede ser víctima de violencia doméstica y es difícil conocer con exactitud el número de víctimas que están expuestas a ella, ya que frecuentemente no suelen denunciar. Afecta a personas de todas las edades y todos los niveles de ingresos y de educación. Pero las estadísticas reflejan que el 85% de las víctimas de este tipo de violencia son mujeres, con edades comprendidas entre los 16 y 24 años.

Las formas de la violencia doméstica

-Física: Lesiones corporales infligidas de forma intencional: golpes, quemaduras, agresiones con armas, etc.

-Psicológica: Humillaciones, críticas exageradas y públicas, insultos, amenazas, aislamiento social, control del dinero, no permitir tomar decisiones.

-Sexual: Actos que atentan contra la libertad sexual de la persona y lesionan su dignidad: relaciones sexuales forzadas, abuso, violación.

El ciclo de la violencia doméstica

El maltrato, normalmente, se produce de forma cíclica, denominándose, “el ciclo de la violencia doméstica” o “espiral” que tiene una intensidad y duración variable. Hay tres fases y generalmente suele ser un ciclo repetitivo, este ciclo es aplicable tanto a la Violencia domestica como la de género:

-Primera Fase: acumulación o crecimiento de la tensión: Las agresiones psíquicas y verbales aumentan, incluso se producen golpes menores. Las víctimas niegan la realidad de la situación y los agresores incrementan su agresividad, los celos y los sentimientos de posesión, creyendo que su conducta es legítima. Es una fase muy larga.

-Segunda Fase: fase de activación o agresión: Descontrol e inevitabilidad de las agresiones físicas, psicológicas y/o sexuales.

-Tercera Fase: calma o fase de arrepentimiento: Momento de arrepentimiento y afecto del agresor que pide perdón y promete no volver a utilizar la violencia; la víctima, por su parte, perdona y cree en la sinceridad del agresor, tendiendo a idealizar su relación con él. Se suele denominar “luna de miel” y la victima supera la segunda fase, mucho más corta, porque sabe que llega esta nueva fase, que es más larga y en la que el agresor la/lo hace sentir especial.

Con el paso del tiempo el maltrato es más frecuente y severo y la víctima se encuentra con menos recursos psicológicos para salir de la situación de violencia. Cuanto más tiempo permanezca en la relación abusiva, la probabilidad de que las consecuencias psicológicas se hagan crónicas es mayor y el pronóstico de la recuperación será más desfavorable.

Causas de la violencia doméstica

Lo que todas las formas de violencia familiar tienen en común es que constituyen un abuso de poder y de confianza, el fuerte contra el débil. Dada la complejidad y variedad del fenómeno, es muy difícil conocer sus dimensiones globales.

Los dos factores epidemiológicos más importantes para la aparición de violencia doméstica son la relación de desigual posición de la mujer tanto en las relaciones personales como sociales y la existencia de una “cultura de la violencia”. Este problema se ha hecho más visible en los últimos años porque se van eliminando las barreras entre hombres y mujeres.

¿Qué hacer contra ella?

En España se ha regulado este problema en la LEY 27/2003, de 31 de julio, reguladora de la Orden de protección de las víctimas de la violencia doméstica, esta ley trata de proteger a las víctimas que sufren este tipo de violencia.

Las victimas pueden presentar una denuncia escrita o de palabra, en el Juzgado de Guardia o en una comisaría de policía y pueden pedir una orden de protección urgente. La denuncia debe ser clara y completa indicando: los hechos, fechas, lugar, testigos, y cuantos datos de interés existan, para que puedan servir de pruebas en el Juicio.

Bibliografía:

/home/lefisadmin/public_html/lefispedia/data/pages/es/violencia_domestica.txt · Última modificación: 2017/03/21 11:18 (editor externo)