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es:suicidio

Autor: VERONICA SANCHEZ JUAN

El Suicidio

1- Introducción

Etimológicamente el término deriva del verbo latino “caedere” y del pronombre “sui”, 'darse muerte a sí mismo'. El que se mata por sus propios deseos comete suicidio, afirmó el abate François Desfontaines en 1735, creador del término. Muchas religiones monoteístas lo consideraban un pecado, y en algunas jurisdicciones se consideraba un delito. Por otra parte, algunas culturas, especialmente las orientales, lo ven como una forma honorable de escapar de algunas situaciones humillantes o dolorosas en extremo.

Según la Real Academia Española el suicidio es la acción y efecto de suicidarse, y si buscamos el termino suicidarse se trata de el acto voluntario de quitarse la vida.

2- Historia

Los Galios consideraron razonable el suicidio por vejez, por muerte de los esposos, por muerte del jefe o por enfermedad grave o dolorosa. De igual forma, para Celtas Hispanos, Vikingos y Nórdicos, la vejez y la enfermedad eran causas razonables. En los pueblos germánicos (Visigodos), el suicidio buscaba evitar la muerte vergonzosa.

En los Antiguos Cristianos el suicidio era muy raro pues atentaba contra el V mandamiento. En La Biblia aparecen 8 referencias a suicidios.

En Grecia y Roma las referencias a los suicidios son innumerables y por diversos motivos: por conducta heroica y patriótica, por vínculos societarios y solidarios, por fanatismo, por locura. en Roma sólo se penaba el suicidio irracional.

Las filosofías de los estoicos, pitagóricos, platónicos, aristotélicos y epicúreos tuvieron una gran influencia sobre el concepto romano del suicidio como liberación de un sufrimiento insoportable.

El Neoplatonismo, la filosofía de la felicidad más influyente en la antigüedad clásica, consideraba que el hombre no debía abandonar voluntariamente el lugar asignado por Dios. El suicidio, por lo tanto, afectaba al alma negativamente después de la muerte.

En la Edad Media el suicidio es penado rígidamente por las leyes religiosas. El Concilio de Arlés (452) declaró que el suicidio era un crimen. El Concilio de Braga (563) lo sancionó penalmente al dictaminar que el suicida no fuera honrado con ninguna conmemoración en la liturgia, excluido del camposanto

3- El suicidio y la ley Española

En España la relación de terceros respecto al suicidio es discutida. El caso de no evitarse un suicidio, pudiendo hacerse, podría ser considerado como una omisión del deber de socorro, lo que está tipificado como delito en diversas legislaciones. Este hecho es justificado en que un intento de suicidio podría ser debido, por ejemplo, a un estado de locura transitorio, a un estado depresivo muy grave u otras situaciones análogas. No obstante, si el acto de suicidio se toma con el supuesto ejercicio pleno de las facultades mentales nadie podría impedirlo hipotéticamente, ya que lo contrario podría tratarse de un delito de coacción, que castigaría al que «sin estar legítimamente autorizado, impidiere a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe» (art. 172 del CP) Hay que hacer notar, a este respecto, que el suicidio «es un acto que la ley no prohíbe», como ha señalado el Tribunal Constitucional de España. Aunque el Tribunal Constitucional Español señala que no existe en el ordenamiento jurídico de este país el «derecho al suicidio», «ello no impide, sin embargo, reconocer que, siendo la vida un bien de la persona que se integra en el círculo de su libertad, pueda aquélla fácticamente disponer sobre su propia muerte, pero esa disposición constituye una manifestación del agere licere, en cuanto que la privación de la vida propia o la aceptación de la propia muerte es un acto que la ley no prohíbe» (Fundamento Jurídico 7.º). En todo caso, inducir a otra persona para que cometa suicidio, o cooperar con actos necesarios en un suicidio o en una eutanasia sí que son delitos, aunque castigados con penas distintas (artículo 143 del CP).

4- Causas

Las conductas suicidas casi siempre ocurren en personas con depresión, la esquizofrenia, trastorno bipolar y dependencia del alcohol. Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. Tales como: · Sentimientos o pensamientos malos · Sentirse avergonzado, culpable o como una carga para los demás · Sentirse como víctima · Sentimientos de rechazo, pérdida o soledad

Las conductas suicidas pueden desencadenarse por una situación o hecho que la persona ve como agobiante, tales como:

· El envejecimiento ( ya que los ancianos tienen la tasa más alta de suicidio) · La muerte de un ser querido · La dependencia de las drogas o el alcohol · Un trauma emocional · Enfermedades físicas graves · El desempleo o los problemas financieros. · Ruptura sentimental · Antecedentes de abandono o maltrato.

5- Índice de suicidios en España

En el caso de España, los últimos datos oficiales revelan que en 2008 hubo 3.457 suicidios, una cifra que por primera vez supera a los fallecidos en accidente de tráfico (3.021). Eso significa una media de nueve suicidios diarios. Llama la atención que de ese total, el 77,4% fueron hombres (2.676), frente a 781 mujeres. El Instituto Nacional de Estadística constata que esa proporción de tres a uno es idéntica en todas las provincias y comunidades, y muy similar a la de la Unión Europea y a la de la inmensa mayoría de los países del mundo. Otra cosa es la tasa de suicidios, que en España se sitúa en 7,58 por 100.000 habitantes, muy por debajo de la media europea. Entre los 10 países con mayor índice de suicidio en el planeta, cinco son miembros de la Unión Europea (Lituania, Hungría, Eslovenia, Bélgica y Finlandia).

Los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, en España y en Europa, pero también se sabe que las mujeres intentan quitarse la vida tres veces más que los hombres porque viven con una presión tres veces superior. Los datos oficiales revelan que la mitad de los suicidas en España (1.723 de 3.457) emplearon el ahorcamiento o la estrangulación. De ellos 1.426 fueron hombres y 247 mujeres. El segundo método más empleado fue saltar al vacío desde un lugar elevado (705 casos) y con armas de fuego se quitaron la vida 194, de las que 186 fueron hombres. Otra forma de suicidio en ambos sexos es el envenenamiento auto intencionado por medicamentos o drogas (217 en el caso de los hombres y 137 en las mujeres). La tasa de suicidios se va incrementando con la edad. En los hombres de entre 15 a 19 años es de 2,55 por cada 100.000 habitantes; de 20 a 24 años asciende a 7,8 y entre los 90 y los 94 años, la tasa es superior a 47 muertes. Lo que sí es común en ambos sexos es que la mayor proporción tienen entre 40 y 45 años. Por cada persona que consuma el suicidio, se computan entre 10 y 20 intentos fallidos. Se ha comprobado que, al igual que el suicidio ya es la primera causa externa de defunción ante el descenso de los fallecidos en las carreteras, en 2020 la depresión será más común que el cáncer o los infartos.

6- Bibliografía

/home/lefisadmin/public_html/lefispedia/data/pages/es/suicidio.txt · Última modificación: 2017/03/21 11:18 (editor externo)