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Estructura virtual

Para hablar de internet como espacio virtual tenemos que remontarnos a la época en que los griegos se reunían en un determinado lugar concertado para discutir y debatir sobre teorías e intercambiar información.

Este lugar se situaba en la plaza pública de las ciudades-estado y era conocida por el nombre de Agora.

Con el paso del tiempo, este lugar de concentración de conocimientos se ha quedado pequeño y ha necesitado de una transformación.

Internet es ahora quien cumple la función que el Agora tenía durante aquellos años.

El desarrollo de las Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC) nos ha permitido suplantar ese espacio físico, con las limitaciones que ello conllevaba, por otro virtual.

Muchas son las ventajas que acompañan a esta transformación, ya que al ser ahora un lugar indeterminado físicamente, nos permite llegar a los lugares más inhóspitos y salvar las barreras de tiempo que nos separan de ellos, además ya no se requiere el personamiento de los comentarios y la dialéctica impecable que antaño se requería. Ahora es posible dejar constancia anónimamente de cualquier curiosidad sin ser necesario ningún formalismo.

Este nuevo espacio se desarrolla no como una red centralizada ni como un organismo único, sino como un entramado de redes que se conectan las unas con las otras.

La información que se transmite sigue una arquitectura en la que, los servidores, son computadoras donde se almacenan datos y los clientes, son los ordenadores que solicitan a estos servidores algunos de sus recursos almacenados.

Esta información que se transmite no lo hace de una sola vez, sino por pequeños trozos a los que se conoce por el nombre de paquetes. Sobre este aspecto, lo importante es la reconstrucción una vez alcanzado el destino del mensaje emitido, no el camino seguido por los distintos paquetes que lo componen. Si se destruye un nodo de la red, los paquetes encontrarán caminos alternativos, procedimiento que no es el más eficiente pero que resiste las averías de una parte de la red.

Para regular la transmisión de estos paquetes de información se crearon una serie de técnicas.

Dicho conjunto de normas se denomina protocolo. Hacia 1973 aparecieron los protocolos TCP e IP, utilizados ahora para controlar el flujo de datos en Internet.

  • El protocolo TCP (y también el UDP), se encarga de fragmentar el mensaje emitido en paquetes. En el destino, se encarga de reorganizar los paquetes para formar de nuevo el mensaje, y entregarlo a la aplicación correspondiente.
  • El protocolo IP enruta los paquetes, lo que hace posible que las distintos partes que forman un mensaje pueden viajar por caminos diferentes hasta llegar al destino.

Veamos a indagar sobre cómo se atribuyen los nombres que nos sirven de guía para poder movernos por internet con mayor facilidad, para lo cual debemos explicar el concepto de “Dominio”.

Un dominio de Internet es una red de identificación asociada a un grupo de dispositivos o equipos conectados a la red internet.

El propósito principal de los nombres de dominio en internet y del sistema de nombres de dominio (DNS), que más adelante explicaremos, es traducir las direcciones IP de cada modo activo en la red, a términos memorizables y fáciles de encontrar. Esta abstracción hace posible que cualquier servicio de red pueda moverse de un lugar geográfico a otro por internet, aun cuando el cambio implique que tendrá una dirección IP diferente.

El motor de todo esto es el DNS (Domain Name System, Sistema de Nombres de Dominio), un servicio que se encarga de proporcionar la correspondencia entre una dirección IP y su nombre de dominio y viceversa.

Cada vez que se inicia una comunicación con un nombre de dominio, el ordenador realiza una petición a su servidor DNS para que le proporcione la IP asociada a ese nombre.

El sistema DNS es jerárquico. Cada subdominio de internet suele tener su propio servidor DNS, responsable de los nombres bajo su dominio. A su vez, hay un servidor encargado de cada dominio (por ejemplo un nivel nacional “.es”), y hay una serie de servidores raíz, que conocen toda la estructura DNS superior. La clasificación de los nombres de dominio se realiza atendiendo a la proximidad que tienen con el final de la dirección de Internet, así serán nombres de dominio de primer nivel los que se encuentren al principio de la dirección mirando ésta desde la derecha.

Los nombres de dominio de primer nivel son conocidos como los Top Level Domain (TLD) y los de segundo nivel como los Second Level Domain (SLD).

Los nombres de dominio de primer nivel se dividen en dos grupos: nombres de dominio de primer nivel genérico (gTLD, generic Top Level Domain) y nombres de dominio de primer nivel de código país (ccTLD, country-code Top Level Domain). Por último, están los nombres de dominio de tercer nivel, tales como “.com.es”, “.gob.es” o “.nom.es”.

Por su parte, los nombres de dominio de código país se componen de dos caracteres que derivan de las Normas ISO 3166 y, por lo que respecta a España el ccTLD es “.es”. La entidad encargada del registro de este nombre de dominio es la Entidad Pública Empresarial Red.es, que depende del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Los nombres de dominio de segundo nivel (SLD, Second Level Domain) son los que habitualmente pueden coincidir con la marca o con el nombre comercial y los que dan lugar a la mayoría de los conflictos en materia de nombres de dominio.

El nombre de dominio de código país correspondiente a España, el “.es”, es regulado por el Plan Nacional de nombres de dominio de Internet 53 que clasifica los nombres de dominio bajo “.es” en regulares y especiales, siendo los primeros aquéllos que se asignan conforme a las reglas establecidas en el Plan y los especiales los que pueden ser asignados por la Entidad Pública Empresarial Red.es sin sujeción a las reglas establecidas en el referido Plan cuando concurra un notable interés público para ello.

Los nombres de dominio de segundo nivel bajo el “.es” deben cumplir las normas establecidas en el Capítulo segundo del Plan en el que se recogen las reglas de legitimación para la solicitud de estos nombres de dominio, los requisitos de asignación, las normas de derivación, las prohibiciones y la necesidad de coordinación con el Registro Mercantil Central, la Oficina Española de Patentes y Marcas, los demás registros públicos nacionales y la Oficina de Armonización del Mercado Interior para la asignación de los nombres de dominio de segundo nivel.

Entre las principales novedades que introduce el Plan Nacional destacamos la creación de los nombres de dominio de tercer nivel, que responderían a una fusión entre los dos anteriores.

Víctor Sáez Vergara

/home/lefisadmin/public_html/lefispedia/data/pages/es/estructura_virtual.txt · Última modificación: 2017/03/21 11:18 (editor externo)